El cierre parcial del Gobierno estadounidense, que ya entra en su segunda semana, ha dejado sin publicar varios datos económicos clave, generando un vacío informativo que los inversores han llenado con sus propias previsiones. Según los futuros de la herramienta CME FedWatch, existe una probabilidad del 95 % de que la Reserva Federal recorte los tipos en 25 puntos básicos el próximo 29 de octubre, y las expectativas de un nuevo recorte en diciembre se mantienen también por encima del 80 %. Esta previsión ha mantenido la confianza del mercado, que sigue apostando por un entorno de tipos más bajos y mayor liquidez en los próximos meses.
A nivel político, el presidente Donald Trump volvió a marcar la agenda al anunciar un nuevo arancel del 25 % sobre los vehículos medianos y pesados importados, que entraría en vigor el 1 de noviembre. Sin embargo, los mercados reaccionaron con calma. Después de años de tensiones comerciales y amenazas arancelarias, los inversores parecen haber aprendido a mirar más allá del ruido político, interpretando estos anuncios como movimientos tácticos más que como verdaderas amenazas a la estabilidad económica.
En el ámbito corporativo, la tecnología volvió a ser protagonista con el anuncio del acuerdo entre AMD y OpenAI para el suministro de hardware de inteligencia artificial. Este movimiento disparó las acciones de la compañía y reforzó el optimismo sobre la expansión del sector tecnológico. Sin embargo, algunos analistas ya advierten signos de cierta fatiga en la euforia inversora que rodea a la inteligencia artificial, recordando que las valoraciones siguen en niveles históricamente altos.
La atención de los traders se centra ahora en la publicación de las actas de la última reunión de la Fed, prevista para este miércoles, donde se esperan pistas sobre el tono interno del organismo respecto a la inflación y los futuros recortes de tipos. Además, el jueves se difundirá un mensaje de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, que podría ofrecer nuevas señales sobre la dirección de la política monetaria estadounidense de cara al cierre de año.
En este contexto, el Dow Jones sigue moviéndose con cierta volatilidad, pero sin perder su sesgo alcista. Pese al cierre del Gobierno, los aranceles y las dudas sobre el crecimiento, la percepción general del mercado es que la Fed respaldará la economía con más recortes y mantendrá la liquidez fluida. Esa expectativa es la que sigue sosteniendo las bolsas y manteniendo el apetito por el riesgo entre los inversores internacionales, incluidos los europeos y españoles, muy atentos a cada movimiento de la divisa estadounidense.
En definitiva, la semana comienza con un tono de calma vigilante. El mercado bursátil estadounidense continúa firme en sus máximos, pero con el ojo puesto en cada palabra que salga de la Fed. Si los recortes de tipos se confirman, es probable que el impulso comprador se mantenga y que el Dow Jones cierre el mes en nuevos máximos. Por ahora, la sensación general en los parqués es clara: el ciclo de estímulos sigue vivo, y el mercado no está dispuesto a bajarse del tren.

